Cambie mi relacion con la comida, el incio fue el YOGA
Hace aproximadamente tres años,
comencé a practicar Yoga, lo cual fue una experiencia totalmente nueva para mí,
siempre llevé un estilo de vida muy activo y pensaba que esa práctica
era demasiado “sencilla” en total ignorancia.
Mi primer año de práctica marcó
un cambio revolucionario en mi vida, ya que me conecté profundamente en mi
interior. Y fue una lucha absoluta. A medida que mi cuerpo adoptaba nuevas
posturas y se abría, comenzaban a emerger aspectos internos que estaban guardados
muy profundamente.
Al comenzar ese proceso me encontré
con mucha angustia, confrontando con situaciones que requerían cambios en mí,
aunque no sabía del todo que era, o no quería verlo ni sabía cómo. ¿Como
cambiar lo que no se entiende?
En retrospectiva, puedo reconocer
que en aquel entonces tenia una relación con mi cuerpo fuertemente influenciada
por creencias arraigadas desde mi infancia, y que también habían sido
transmitidas por mis antepasados. Además, entendí que los 10 kg que gané
durante la pandemia adquirieron un significado especial, simbolizando la
necesidad de protección en mi vida.
A medida que continué avanzando
en mi práctica, me encontré con algo que hoy llamo herramientas valiosas que
cambiaron mi camino, las cuales hoy me siento preparada para compartir.
Mi encuentro inicial, en mi
segundo instructorado, con un maestro excepcional, me transmitió que la observación
consciente transforma profundamente nuestra percepción y realidad. Cuando
podemos ver, ya nada es igual. No somos nuestro cuerpo, pero tampoco somos
nuestra mente.
Y así fue como en ese camino me
sumergí en la lectura de un inspirador libro, cuyo autor, Bruce Lipton, es el
padre de la epigenética. Este camino me llevó a explorar los vínculos entre la
ciencia moderna y la espiritualidad, donde ambas esferas están intrínsecamente
conectadas y esto es algo de lo que se va a hablar y mucho en los próximos años.
Nuestras creencias pueden
limitarnos o expandirnos. Pero desentrañar nuestras creencias desde nuestro subconsciente
es un trabajo arduo.
A mismas acciones, Mismos
resultados. Y esas acciones parten de nuestros pensamientos que están retroalimentados
por las emociones. Y el estrés que generan estos pensamientos nos conducen a
conductas autolimitantes. Y es así donde descubrí que existen prácticas que nos
acercan a nuestro yo profundo, al que tenemos que escuchar.
Este viaje no es sencillo. La
senda de la vida consiste en estar siempre cerca del equilibrio. Y esto no
significa aspirar a la perfección. Se trata de alinearnos con nuestra
autenticidad y coherencia interna, lo cual se refleja en nuestras acciones y
tiene un impacto directo en nuestro bienestar biológico.
Cuando tomas la decisión de
hacer algo por vos mismo, todo comienza a cambiar. Y cuando esa decisión es
firme, hay muy pocas cosas a las que no puedas hacerle frente.
Esta elección influyó directamente en mis decisiones alimenticias.
A medida
que mis acciones reflejaban mi compromiso, muchas personas comenzaron a
preguntarme: "¿Cómo haces? ¡Que fuerza de voluntad!"
Sin embargo, lo
que experimentaba no era simplemente fuerza de voluntad, sino la coherencia con
mis propios deseos y propósitos.
Fue entonces cuando comencé a ver los
resultados de esos esfuerzos, con cambios notables en mi mente, en mi cuerpo y
en los resultados de mis análisis médicos.
Emprender este camino de consciencia
se aplica a todas las áreas de la existencia, y es algo al que podemos acceder con
nuestra decisión. Tener el poder de elección. La conciencia emocional va a
determinar la profundidad con que experimentas el mundo la
vida y la realidad. Te aseguro que este viaje, es de ida…
Con cariño,
Vanessa Pekerman.
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