Tras las Huellas de una Explosión en mi Piel: Un Viaje hacia el Interior
Siempre me enorgulleció la resistencia de mi cuerpo. De muy pequeña, nacida en Colombia, antes de venir a Argentina, en el aeropuerto de Colombia, con apenas menos de un año, le exigieron a mi madre que me den una vacuna (de una enfermedad especifica de las que no se suelen conocer aqui). La reacción post vacuna fue tan fuerte, que estuve internada una semana. Pero como lo que no mata, fortalece, nunca tuve ninguna otra enfermedad ni de las tipicas, rubeola, varicela, mononucleosis, nada! solo anginas y alguna vez, otitis. Siempre fui la privilegiada que rara vez caía enferma. M i epigenética me preparó para que tenga energía, sea deportista, activa, y coma muy sanamente desde que tengo uso de razón, con una madre que además me incentivaba todo esto junto. Hay que estar preparada siempre, por si hay que correr, me decia. Sin embargo, a mis 48 años, me encontré en una encrucijada. Varias situaciones de estrés se combinaron, incluyendo una rotura de ligamento que me dejó sin deporte dura...